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India y Corea del Sur destacan en un contexto en el que el shock petrolero impacta con mayor intensidad a Asia

Desde el inicio del conflicto en el Golfo Pérsico, los precios del petróleo se han mantenido elevados y volátiles, aunque el traslado de esos costos a los consumidores ha variado significativamente entre países.

India y Corea del Sur destacan por registrar un aumento más rápido en sus costos energéticos, mientras que en Estados Unidos el impacto ha sido menor gracias a su condición de exportador neto de energía.

En Asia, China, Corea del Sur y Japón redujeron sus importaciones en abril. Sin embargo, India —con limitada producción interna y menores reservas— mantuvo volúmenes estables. Incluso aumentó su producción de GLP, un insumo clave para los hogares, y sostuvo la actividad de sus refinerías.

A nivel interno, el gobierno intentó mitigar el impacto con un congelamiento de precios, aunque esta medida ya comenzó a retirarse. En consecuencia, Indian Oil Corp Limited ha aplicado múltiples incrementos en los precios del combustible desde mediados de mayo.